Reflexionemos sobre Rosh Hashana 5773

14/Sep/2012

Lic. Rafael Winter (Rufo)

Reflexionemos sobre Rosh Hashana 5773

«Avinu Malkeinu: inscríbenos en el libro de una vida buena»
Por Lic. Rafael Winter (Rufo)
El calendario hebreo nos marca momentos excepcionales, efemérides, como las que estamos por celebrar próximamente: Rosh Hashana, el Año Nuevo judío y Iom Kipur, el Día del Perdón. Ambos conforman lo que se llama Iamim Noraim: días austeros, días de reflexión. Son las «altas festividades» del año judío.
Estamos en los umbrales de un nuevo año. El próximo domingo 16 de setiembre a la noche, cuando salgan las primeras estrellas -por calendario hebreo el 1 del mes de Tishrei- comienza, pues, Rosh Hashana. Literalmente «cabeza del año». Conceptualmente, principio o comienzo de año. Rosh Hashana se conmemora durante dos días.
De acuerdo a la tradición del pueblo de Israel, estamos por comenzar el año hebreo 5773.
¿5773 años de que?
De la Creación del Mundo dicen algunas fuentes. De la Creación del Hombre dicen mayoritariamente otras. Ambos criterios pueden unificarse. De todos modos la cifra y el cambio de año en sí no son lo más significativo.

Lo especialmente significativo es lo que en hebreo se llama Jeshbon Hanefesh, literalmente «La cuenta del alma». Conceptualmente se refiere al balance espiritual o simplemente balance que cada uno hace consigo mismo y prosigue haciendo hasta llegar a Iom Kipur, Día del Perdón en el cual, en el plano espiritual, llegamos al clímax en términos religiosos.
Tres conceptos son esenciales en Rosh Hashana:
Teshuva (arrepentimiento, retorno al buen camino); Tefila(Plegaria) y Tzedaka(Ayuda Social). La Teshuva -si bien se puede y se debe hacer todo el año- es específica de estas festividades, comenzando la misma ya en el mes anterior, el mes de Elul.
La Teshuva se compone de distintas partes: el reconocimiento sincero del error (autocrítica); el pedido sincero de disculpas; y el compromiso -con uno mismo y con el prójimo- de no reincidir.Rosh Hashana son dos días -si bien austeros- de una alegría sobria, contenida, muy moderada. Se celebra tanto en la Sinagoga como en el Hogar. En la Sinagoga, el momento culminante, es el toque del shofar, cuerno de carnero que se «usa» como instrumento.
El precepto es, en realidad, escuchar el sonido del shofar. Si bien, dicho símbolo, muy apreciado por el pueblo judío, tiene muchos significados y se relaciona con muchos eventos, se considera que su función principal es despertar al pueblo de su letargo, como así también un llamado a la reflexión y al arrepentimiento.
«¿Acaso sonará el shofar en la ciudad y el pueblo no se estremecerá?», exclama el Profeta Amos.
En el Hogar, el simbolismo de la mesa, particularmente a la noche -jalá redonda, manzanas con miel y otros símbolos-, apunta a la esperanza y al deseo de que el año entrante sea bueno y dulce.
Y existen otras tradiciones y costumbres vinculadas a Rosh Hashana como por ejemplo, en los días previos, escribirnos y enviarnos «cartisei brajá», tarjetas de bendición, saludos y buenos deseos a familiares, amigos e instituciones.
A pocas horas de comenzar un nuevo año judío, deseamos, como es tradicional, «Tajel Shaná urbirjoteha». Que comience el año y con él sus bendiciones!
Avinu Malkeinu: ¡Concédenos un buen año! Inscríbenos en el libro de una vida buena».
Shana Tova Umetuka